Música y ayuda social

La música no es siempre solamente una forma maravillosa de expresar nuestras emociones, de potenciar nuestra memoria, de recordar eventos… en ocasiones es un factor que aglutina una movilización solidaria, o que permite que la energía de una comunidad determinada para mejorar la vida de quienes la forman.

Y a veces, esta misma música puede unirse con otras actividades artísticas, lúdicas, comerciales… para generar una sinergia poderosa que puede realmente cambiar la vida de un grupo social determinado.

Por ejemplo, hay varias acciones que unen a la música con el trabajo de organizaciones no gubernamentales o incluso de instituciones públicas y que utilizan su inmenso poder para colaborar en proyectos tales como:

a. La mejora de las habilidades sociales en adolescentes que presentan algún trastorno del espectro autista gracias a sesiones grupales basadas en la música. Como la falta de interés “social” es una de las características centrales de los trastornos del espectro autista, las personas que presentan alguno de éstos pueden sufrir consecuencias directas o indirectas de este déficit de interacción social que puede agudizarse en la adolescencia. Para los adolescentes que presentan algún tipo de estos trastornos, el tener experiencias sociales que no les representen una amenaza es vital.

La naturaleza no amenazante de la música ayuda a disminuir la ansiedad que pudieran experimentar al interactuar con otros. La terapia grupal basada en el uso de música en grupos de adolescentes de estas características, incluyendo canto, juegos de rimas, movimiento creativo y danza, pueden ayudarlos significativamente a interactuar con mayor confianza y solidez con otros jóvenes en su mismo rango de edad. (Más información sobre este tipo de experiencias en este enlace – en inglés)

b. Desarrollo de la inteligencia emocional de niños pequeños. La música une a los niños y de esa forma les permite desarrollar sus habilidades emocionales y sociales.  Es algo muy positivo que más allá del aspecto “intelectual” y académico, los pequeños tengan la capacidad de responder a sus emociones, a su interacción con los otros y que todo esto sea de una forma positiva y saludable.

La música conecta a los niños que así son capaces de descubrir que tienen cosas en común y crear lazos: les otorga una especie de red que les permite socializar. Además, participar de la música, ya sea cantando, bailando, tocando un instrumento… le otorga a los niños una gran confianza en sí mismos que pueden extrapolar a sus relaciones con otros.

Por otro lado, el reconocimiento de las propias emociones a través de la música también hace más sólido el desarrollo emocional.

c. Colaboración con instituciones de asistencia pública para cambiar la vida de las personas. En Inglaterra, la lotería se vale de la música para cambiar vidas (el proyecto se llama precisamente “Changing Lifes”).

Por un lado, colaborando en cumplir el sueño de trabajar en el medio de la música para jóvenes sin muchos recursos, y por otro, participando económicamente para que músicos puedan visitar pabellones hospitalarios.

La música es y siempre será más que un arte, es una forma de cambiar positivamente la vida ¿no lo créeis así?

 

 

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